20.1.07


ENTREVISTA EN LA 1360 AM.

RECIENTEMENETE :

El Pasado 21 de febrero el locutor "Speedy" González entrevistó a los representantes de los tres grupos de Danza Azteca en el estudio de la Estacion de Radio la 1360 AM en el sur de Nueva Jersey. Daniel Chico, Tomás Robles y Martha Monroy hablaron sobre sus respectivos grupos. (Fotografias: Leticia R. Nixon.)

De izq. a derecha: Daniel Chico Lorenzo, Martha Monroy y Tomás Robles Zamudio

Martha Monroy y su esposo Simón, fundadores
del Grupo Xochiquetzal con sede en Phillipsburg, NJ.
De izq. a der: Martha Monroy y Tomás Robles Zamudio

Tonantzin Coatlicue significa Madre Tierra.

"La danza de conquista azteca es una danza para los cuatro colores de las razas-madre, la roja, la negra, la blanca y la amarilla; para los cuatro vientos y las cuatro direcciones. Quien danza hacia las cuatro direcciones templa su espíritu y llega hasta su propio centro. Y, al centrarse, centra todo el universo”.

Por Leticia Roa Nixon

La Danza de los Concheros constituye una de las más importantes expresiones de la religiosidad popular en México. La podemos encontrar en ámbitos muy distintos: desde las masivas concentraciones del 12 de diciembre en la Villa de Guadalupe, hasta las más íntimas velaciones fúnebres en la humilde casa de un campesino indígena o, incluso, en las místicas reuniones de algún grupo de intelectuales de la ciudad de México.

En las danzas de los Concheros cohabitan los símbolos más diversos y resonantes desde la imagen de la Virgen de Guadalupe, la bandera tricolor nacional, Quetzalcoóatl y Santiago apóstol, hasta la cruz católica y la cruz de los cuatro puntos cardinales (o de los cuatro vientos).

La tradición oral sitúa el origen de la danza en la legendaria batalla entre chichimecas y los conquistadores españoles en el cerro del Sangremal, en Querétaro, México, el 25 de julio de 1531. Según cuenta los relatos de aquélla época, para detener la batalla sangrienta que se libraba, Santiago Apóstol apareció en el cielo y alzando su espada, exclamó : “Él es Dios, venga la paz a esta tierra.” Se colocó allí una cruz de piedra en recuerdo de aquella aparición en esa fecha.

La batalla del Sangremal y el papel del apóstol Santiago revisten, hasta hoy, gran importancia dentro de la cosmovisión de los concheros. Por cierto, se les llama popularmente “concheros” porque usaron la concha de un armadillo como la caja resonadora de su instrumento de cuerda a la que llaman cariñosamente “conchitas”.

La importancia de la cruz se manifiesta en las coreografías de las danzas, ya sean grupales o individuales. Las ceremonias dancísticas siempre se inician con el “saludo a los cuatro vientos”, hacia cada punto cardinal. Como parte del saludo a los cuatro puntos cardinales o cuatro vientos, los cuatro elementos vitales se representan en el ritual de danza y canto a través del sahumador, símbolo del fuego; el caracol marino, correspondiente al viento; el agua contenida en un recipiente; y la tierra, el elemento sobre el cual actúan los danzantes.

La mayoría de los danzantes están conscientes de que el principal propósito de sus ceremonias dancísticas es entablar la armonía entre el hombre y el cosmos.

Los danzantes concheros, herederos de las ancestrales danzas sagradas del pueblo azteca, son la cristalización de una tradición centenaria que ha sido mantener su identidad y raíces. Durante muchos siglos la tradición fue transmitida de generación en generación dentro de grupos de danzantes.

Hacia finales de los años cincuenta y, sobre todo, a principios de los sesenta rompieron su hermetismo y comenzaron a develar sus conocimientos.

Recientemente, Margarita García Zárate, Xochiyaocihuatl, estuvo en Filadelfia y enseñó estas danzas ancestrales a un grupo de inmigrantes mexicanos los cuales formaron el Grupo de danzas aztecas chichimecas Tonantzin Coatlicue en la tradición conchera en agosto del 2005.

Tonantzin Coatlicue significa Madre Tierra.

12.1.07

History and Mission Statement

Coatlicue Tonantzin is the Serpent Skirt Mother. The beloved mother who is always there to help us get up, to find our way again when we are lost. The one who protects us from harm.

Tonantzin Coatlicue Dance Group was formed August 2, 2005 by Mexican immigrants from all walks of life, residing in Philadelphia and Camden. Some had already been dancing for several years; and others had always wanted to be dancers and became part of the group.

Our mission is to follow the heart beat of the authentic Aztec dance under the guide of the Ancestors who have kept this knowledge through oral tradition for more than 500 years. Also, the members of Tonantzin Coatlicue wish to incorporate their creativity of the fine arts to the dances in union and conformity with the traditional ways.

Since 1531, what survived of the ancient Aztec Chichimeca dances had been kept hermetically by the Dancers commonly known as “Los Concheros”. Name given by the people because some dancers play a cord instrument made with the shell of the armadillo. Their knowledge was transmitted orally from generation to generation.

Dancers follow the orderly structure of the cosmos that is why some of the steps represent the rotation and translation movements of the planets.

Most importantly, the dances express the sacredness of the world.

The dancers will share with the general public the cultural and spiritual heritage of Ancient Mexico through their dances dedicated to the Earth, the Water, the Air and the Fire. And saluting the four cardinal points at the beginning and end of their dances with their conch shells, drum and rattles.

Dancers are available for a period of questions and answers.

For more information contact Leticia Roa Nixon at 215/ 435-1622